En la automatización agrícola, especialmente en los sistemas de alimentación, los temporizadores desempeñan un papel fundamental en la gestión de los tiempos de operaciones como la activación de cintas transportadoras, dosificadores o mezcladoras.
Al controlar los retrasos, los tiempos de ejecución y las secuencias, garantizan que los alimentos se distribuyan de forma coherente, eficiente y sin intervención manual.
Esto no sólo optimiza el uso de los recursos, sino que también reduce el estrés mecánico y mejora la fiabilidad general del sistema.
Los temporizadores pueden funcionar en función de intervalos preestablecidos o responder a activadores externos como sensores o señales de control, lo que los hace ideales para configuraciones de alimentación automatizadas tanto sencillas como más avanzadas.